Algo de Historia

Aquí presentamos una descripción resumida del proceso organizativo y de construcción de lo que hoy, es nuestra cooperativa Red de Turismo Campesino. Una organización territorial de comunidades campesinas que buscamos autogestionarnos a través de los ingresos genuinos del turismo responsable y la venta de artesanías, bajo los principios de la economía social, el respeto a la diversidad y la equidad social con identidad.

En mayo del año 2004, empezamos a juntarnos y a pensar en involucrarnos en la actividad del turismo, con la idea de generar nuestra propia oferta, derivó en la decisión de conformar una red de comunidades, para potenciar el esfuerzo, para evitar la competencia entre nosotros mismos, estar unidos y actuar en conjunto.

De este modo, dedicamos un par de años y muchas reuniones mensuales, para informarnos bien sobre el turismo en general y el turismo que más adecuadamente nos convenía gestionar y recibir; hablar sobre lo que significa trabajar en turismo; pensar sobre los impactos negativos y positivos que puede traer esta actividad y planificar de qué manera podemos organizarnos y trabajar.

En este andar, de reunirnos, de juntarnos, de pensar y de diseñar herramientas de gestión local, de organizarnos territorialmente, de construir nuestra oferta de turismo rural comunitario y generar productos artesanales a precio justo; nos han acompañado instituciones públicas y de apoyo al sector campesino.

Por eso nuestro agradecimiento a la actual Secretaría de Agricultura Familiar (Delegación Salta) y Ministerio de Agricultura de la Nación; al Ministerio de Turismo de la Nación; al Ministerio de Turismo y Cultura de la provincia de Salta; a la Secretaría de Fortalecimiento Institucional y Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación; al Programa de Pequeñas Donaciones PPD del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Argentina; a la Embajada de Suiza en nuestro país; a la empresa Gas Atacama; a los Municipios locales de Cafayate, San Carlos, Animaná y Angastaco y; a la Organización Internacional del Trabajo e instituciones locales y regionales.

Con estos apoyos institucionales, hemos podido garantizar la continuidad de nuestra asistencia técnica; hemos realizado capacitaciones específicas; hemos podido financiar inversiones en nuestras viviendas y en nuestras comunidades; hemos mejorado nuestro hábitat; pudimos dar solución a problemas de necesidad básica; hemos podido participar en ferias de artesanías y turismo; nos hemos vinculado con organizaciones de la economía social y solidaria y hemos podido construir redes con otros emprendimientos campesinas e indígenas; entre otras acciones.

Con dedicación, con cabeza y con afecto, elaboramos nuestras propias herramientas de autogestión a favor de la equidad y la redistribución y el turismo justo: contamos con nuestro propio Código Ético Ambiental y de Conducta Responsable; con nuestro sistema de atención rotativa de servicios y venta de productos artesanales; con un fondo social por viajero por día; con un mecanismo de decisión participativa y construcción de conceptos propios de calidad; entre otros.

Los viajeros que buscan, adquieren y recomiendan la oferta del turismo comunitario y vivencial de la RTC provienen principalmente de Francia, Italia, Estados Unidos, España y Argentina. Son viajeros que organizan sus viajes de manera autónoma, con anticipación, tranquilidad y se movilizan en grupos muy reducidos. Pocos contratan agencias y los que lo hacen, buscan empresas de viaje especializadas.
El trabajo en turismo de la RTC, si bien no es de muchos años, ha disparado acciones favorables muy diversas en el seno de las familias y comunidades, generando tareas de recuperación de la historia local, búsqueda de la identidad compartida entre ancianos y jóvenes, recuperación del trabajo comunitario, puesta en valor de expresiones culturales como la arquitectura tradicional, la gastronomía y festividades; valoración de sitios arqueológicos y la responsabilidad en su conservación y respeto por parte de las comunidades; revaloración local del rol de la mujer como destinataria de la cultura viva y de cohesión social.

La cooperativa recibe un controlado número de viajeros al año; quienes eligen quedarse mayormente no menos de 3 días, para garantizar una real convivencia, un verdadero intercambio cultural, una estadía tranquila y por sobre todo, para invertir el tiempo suficiente para construir lazos afectivos y no ser sólo pasajeros “que pasan”.

A partir de nuestro proceso de organización y de nuestra vocación de construcción interinstitucional; hemos logrado ciertos reconocimientos y hemos luchado por nuestros propios espacios y redes. Por eso, somos socios activos y fundacionales de la Red Argentina de Turismo Rural Comunitario y de la Red de Turismo Sostenible Comunitario de América Latina y el Caribe.

Nuestra organización lucha por un mundo más igualitario y más justo y no solamente mediante la gestión del turismo responsable y la venta de productos artesanales a precios justos. Por eso, nuestra cooperativa también es miembro activo del Foro Nacional y del Foro Provincial de la Agricultura Familiar; junto a más de 400 organizaciones campesinas y comunidades indígenas. También hemos participado del Movimiento Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes de Argentina y de otras instancias sociales de acceso a derechos para nuestra población rural campesina.

Somos una cooperativa formalmente constituida desde fines del año 2008; reconocidas por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social INAES. Y hemos elegido este formato de organización, porque expresa nuestra forma de hacer y de pensar: es horizontal, participativa, equitativa, igualitaria y promueve la economía local, el saber campesino como valor agregado, la seguridad agroalimentaria tradicional y el comercio asociativo a precios justos en mercados responsables.

Porqué somos una organización social equitativa?

Nuestra Red de Turismo Campesino es una organización de base, de gestión íntegramente campesina y conformada por familias que tradicionalmente nos dedicamos a la producción agropecuaria en pequeña escala y a la elaboración de artesanías.

Para evitar la individualidad, para fortalecer nuestra unión entre familias pero también entre nuestras comunidades, hemos conformado entre todos, una sola cooperativa de alcance territorial.

Las decisiones las tomamos en asamblea general de socias y socios, pues nos juntamos bimensualmente, nos informamos, discutimos, evaluamos participativamente y decidimos. De este modo, nuestra organización va creciendo, con el aporte de todas y todos. Este mecanismo de reuniones, decisiones participativas y unión, la venimos cumpliendo sin interrupciones desde mayo del año 2004.

Para complementar los pequeños ingresos que logramos con la venta de nuestros productos agropecuarios, hemos sumado la actividad del turismo y la venta de artesanías. Cada paso, lo hacemos de manera asociativa. Y los beneficios, son equitativos.

Cada viajero que visita la Red de Turismo Campesino, genera ingresos y beneficios que se redistribuyen de una manera justa, entre nuestras familias campesinas y en nuestras comunidades.

Para ello, contamos con un sistema de rotación para la atención de servicios turísticos; para garantizar que todas las familias de la cooperativa, participen de los beneficios. De este modo, todas las familias tienen la misma oportunidad de recibir viajeros o de vender sus artesanías.

Ya incluido en los precios de los servicios, el viajero aporta un monto diario destinado a un fondo común solidario.